“La ceremonia del vino” entre viñas del Penedés.

¿Sóis una pareja amantes del vino y los viñedos?…El Penedés encontrarás viñedos de ensueño para celebrar una boda de cuento.

Más abajo os dejamos  algún link de viñedos en El Penedés donde podréis realizar la ceremonia del vino

Y si os interesara, también podéis consultar nuestro post «bodas entre viñedos del Penedés»

https://violetswayevents.com/bodas-entre-vinedos-del-penedes/

Bueno, este post lo voy a relatar como si de un cuento se tratara, porque la historia de amor de Valeria y Mateo así lo merece.

Érase una vez… una niña llamada Valeria que creció rodeada de viñedos, su abuela Tere se dedicada a la crianza y educación de sus cuatro hijos y marido, mientras que el abuelo Joaquín era agricultor y se dedicaba en cuerpo y alma a sus tierras, más concretamente a sus viñedos situados en un pueblecito de El Penedés.

Cuando tuve la primera reunión con la pareja, pude ver en los ojos de Valeria lo mucho que significaba para ella su infancia y adolescencia entre viñas, sus ojos transmitían ilusión, pasión, amor y a la vez nostalgia…recordaba emocionada los ratos que pasaba con su abuelo ayudándole con las tareas de las viñas, para ella era como un juego donde su abuelo le relataba  historias que la dejaban boquiabierta.

Viñedos coloridos rojizos y anaranjados.

Valeria fue creciendo y su apego y cariño a las viñas y sobre todo a su abuelo Joaquín eran inmensurables. Durante la semana iba a la universidad de Barcelona  y los fines de semana le encantaba relajarse y reunirse con sus amigos y familia en las viñas de El Penedés de sus abuelos , en uno de estos fines de semana , Valeria le pidió a su abuelo que fuera con ella a dar un paseo por los viñedos, lo cogió del brazo y se marcharon los dos a disfrutar del olor , color y luz que los viñedos proporcionaban.

Cuando iban caminando ,Valeria quiso contarle a su abuelo que se sentía muy afortunada de la vida que tenía, había terminado su carrera de medicina y había trabajado en importantes hospitales pero no se sentía completa si no realzaba un voluntariado para poder  ayudar como médico en Sudáfrica, su abuelo se paró , le cogió las manos y la miró a los ojos y le dijo: “Te voy a echar tanto de menos…pero como siempre te digo, sigue lo que te dicte tu corazón”.

Y así fue, se lo comunicó a sus padres y resto de familia y Valeria marchaba a Sudáfrica a realizar su voluntariado, experiencia que le ha hecho un ser tremendamente bondadoso.

Estando allí, llegó un nuevo doctor argentino, que amaba a su familia, la naturaleza y su profesión por encima de todo , ah y además le encantaba el buen vino.

En poco tiempo descubrieron la buena conexión que había entre ambos, tanta que Mateo le confesó su amor por ella, Valeria no pudo contener su felicidad, y los siguientes dos años que duró el voluntariado fueron afianzando su relación.

Llegaba la hora de la finalización del voluntariado, es verdad que cuando ambos partieron a Sudáfrica, fueron con la idea de ayudar pero la sorpresa fue para ellos cuando sintieron que gracias a las personas que les rodeaban sus valores ante la vida habían cambiado.

Llegó la hora de partir, llegó la hora de la triste despedida,un trocito de sus corazones siempre estará en Sudáfrica,siempre recordarán la bondad , gratitud y sencillez de su gente ..Con las lágrimas en sus ojos, pusieron rumbo a Argentina a visitar a la familia de Mateo y pasados unos días volarían a España, no habían decidido todavía donde establecerían su vida en común.

Cuando llegaron al aeropuerto de Barcelona les esperaba toda la familia incluidos sus abuelos , hacía más de dos años que no los veía así que la alegría y las lágrimas fueron el escenario del momento.

Cuando Mateo llegó a los viñedos ,donde había preparada una barbacoa para toda la familia, y vió el paraje en pleno otoño donde las hojas de las viñas lucían entre tonos granates y anaranjados, el sol de medio día y el olor a uva y  a tierra,  supo que su sitio junto a Valeria estaba  allí.

Y así fue, En Septiembre del próximo año , se casaban Valeria y Mateo en las viñas de sus abuelos, fue una boda de cuento, fue una boda muy emotiva, donde reflejamos en cada rincón la personalidad de los novios y como hilo conductor , el vino.

Para hacerlo aún más emotivo, los novios realizaron “La Cermonia del vino”

Ceremonia del vino

LA CEREMONIA DEL VINO

Como telón de fondo , los viñedos, una arcada de madera decorada con flores silvestres y hoja de parra, una mesa nupcial , que era una mesa de trabajo que utilizaba Valeria cuando era niña para ayudar a su abuelo ,sobre ella  un decantador de vino blanco, un decantador de vino tinto con un toque afrutado, elaborado por su abuelo Joaquín, un decantador vacío y cuatro copas.

Entra la novia al compás del violín que entona El “Ave María” de Schubert…. Luce un vestido de línea sencilla y de gran escote en la espalda, una trenza como peinado , pendientes de oro blanco de su madre , colgante de su abuela y cogida al brazo de un padre orgulloso y tremendamente emocionado…comienzan el paseo hacia donde la espera un novio nervioso y con lágrimas en los ojos, vestido con una camisa blanca, pantalón y americana muy juveniles en azul marino, al llegar Valeria , la coge de la mano y ambos toman asiento.

Comienza la ceremonia, le siguen las lecturas de amigos y familiares , y de repente..comienza a sonar la melodía del violín y por el pasillo y cogidos de la mano llegan la abuela Tere y el abuelo Joaquín…donde nada más llegar le da un beso en la frente a su nieta y la mano a Mateo, él  quiere dedicarle a su nieta unas palabras que sin ninguna duda, fueron unas palabras que salían de un corazón verdadero auténtico, donde cada una de sus palabras expresaban el amor que sentía hacia su nieta.Sin lugar a dudas , fue el momento más emotivo cuando su nieta no pudo contener más la emoción y explotó a llorar ambos se abrazaron y…ufff la piel de gallina!!

Prosiguiendo con la ceremonia,  el oficiante comunicó a los invitados , que por el gran amor que los novios sentían a sus viñedos , la pareja  había decidido celebrar la ceremonia del vino ,así que los novios llenaron cada uno su copa de su vino y conjuntamente iban vaciando cada uno su copa en el decantador de vino vacío, simulando que mezclan su sangre convirtiéndola en una y vivir una vida eterna juntos.

El oficiante, con la mezcla de ambos vinos, llena las cuatro copas y en este caso fue, una para  la novia,  otra para el novio, y las otras dos fueron para los abuelos, los cuatro se giraron hacia los invitados y sonando la melodía del violín, levantaron sus copas , brindaron y bebieron la mezcla que unía en matrimonio a Valeria y Mateo.

¡Y colorín colorado, este post ya ha acabado!

¿y tú…ya tienes pensado el tipo de ceremonia para tu boda?…sobre todo ser vosotros mismos y escoger aquella que más refleje y transmita vuestra personalidad.

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Hasta la próxima!!!!

Violeta